08-07-2019 / 23:59 h EFE

La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, afirmó este lunes que "el golpismo criminal no volverá", en una alocución en la que calificó de "memorable" el 8 de julio de 2018, cuando el Gobierno de su esposo, el presidente Daniel Ortega, realizó un ataque armado contra la ciudad de Jinotepe, que dejó unos 38 muertos.

"Esta fecha es memorable, cuando Jinotepe fue liberada del odio, de la perversidad, la criminalidad, y se instaló el amor y la buena voluntad, la fraternidad (...) el golpismo criminal no volverá", dijo Murillo, a través de medios del Gobierno.

El ataque de las fuerzas combinadas del Gobierno a Jinotepe (Pacífico) ocurrió el año pasado, en el marco de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde el estallido social de abril de 2018 contra Ortega, que la oposición llama "insurrección cívica" y el Ejecutivo denomina "golpe de Estado fallido".

En el ataque a Jinotepe murieron decenas de manifestantes, así como algunos policías, y paramilitares afines al oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Murillo lamentó la muerte de dos sandinistas y tres policías en el ataque, pero no hizo referencia a los restantes 33 civiles que fallecieron mientras protestaban contra Ortega ese día.

Horas antes de la alocución de la primera dama, la Policía Nacional y un grupo de paramilitares disolvió un homenaje a las víctimas de la llamada "masacre del 8 de julio", en una parroquia de Jinotepe.

Al homenaje, que se inició con una misa, asistieron más de un centenar de personas, entre familiares de los manifestantes fallecidos y sobrevivientes de la llamada "operación limpieza".

Al concluir la misa, los asistentes soltaron globos con los colores patrios azul y blanco, alzaron la bandera nacional y entonaron el himno de Nicaragua, lo que es considerado motivo de cárcel por el Gobierno de Ortega y desató las amenazas de la Policía y los paramilitares.

La Policía de Nicaragua prohíbe reuniones de personas que se oponen al Gobierno de Ortega, pese a las críticas de los juristas, que afirman que la medida viola la Constitución.

Minutos después de disolver el homenaje, los policías y paramilitares recorrieron Jinotepe junto con un grupo de sandinistas que celebraron el ataque del 8 de julio como "un triunfo de la paz", alzando la bandera rojinegra del FSLN.

La confrontación entre Ortega y una aparente mayoría de nicaragüenses ha dejado cientos de muertos, presos y desaparecidos, así como decenas de miles de exiliados, en los últimos 15 meses.

Según la Comisión Interamericana de Derecho Humanos (CIDH), el número de víctimas asciende a 326, pero organismos locales cuentan 594, y el Gobierno reconoce 200.

La CIDH ha responsabilizado al Gobierno de Ortega por crímenes "de lesa humanidad" en el marco de la crisis.

Sobre Nicaragua pende la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, actualmente en proceso en la Organización de los Estados Americanos (OEA), por la ruptura del orden constitucional, que de ejecutarse quedaría fuera del organismo.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Diciembre 2019
L M X J V S D
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD