05-11-2019 / 17:40 h EFE

El hombre cuya declaración ante la Guardia Civil en 2017 provocó la reapertura de la investigación de un asesinato de 2004, quien espontáneamente inculpó en los hechos a tres amigos y cuyo relato, asumido por el fiscal, ha hecho que este martes se abriera juicio por ese crimen, retirará sus acusaciones.

Así lo han confirmado fuentes jurídicas a Efe, después de que el propio abogado de José Ángel P. insinuara, en la primera sesión del juicio, cuál iba a ser la declaración de éste en "el momento de la verdad".

El juicio, tras la aceptación de la composición del jurado, ha comenzado con los cuatro acusados sentados en el banquillo, incluido el hombre en torno a cuyo relato se ha construido el proceso.

El fiscal pide para él una pena de diez años de cárcel, menos de la mitad que los solicitados para los otros implicados, entre los cuales figura un destacado luchador profesional de artes marciales mixtas, un valenciano cuyas iniciales responden a E.S.

Comenzaba así un nuevo capítulo de un proceso que el propio fiscal del caso, José V. Miralles, ha considerado como "uno de los más complejos" de su carrera y cuyos dos principales ingredientes son un crimen propio de mafiosos cometido en 2004, al que sucedió una investigación de dos años que no encontró culpables y llevó al archivo del asunto, y una declaración.

Esta se produjo espontáneamente trece años después de los hechos por parte de un supuesto integrante del grupo de cuatro hombres que, fríamente, y al parecer por un asunto de drogas, ejecutó a la víctima, Juan Pablo Langa.

Tras comprobar la Guardia Civil que aquel relato encajaba con el modo en que se produjeron los hechos, se abrió una nueva instrucción sumarial a cargo de un juez de Moncada, ante el cual José Ángel repitió su relato.

Pero ahora, delante del jurado, el supuesto delator ha añadido un nuevo elemento a proceso, y es que ha tomado la decisión, según varias fuentes jurídicas, de cambiar su versión, desdecirse y afirmar que hizo su declaración con intención de vengarse de los otros tres acusados.

Según las citadas fuentes, José Ángel afirmará que no sabe qué sucedió realmente en la noche del 28 de mayo de 2004, más allá de lo que escuchó en su barrio y en la cárcel, además de lo que leyó en la prensa.

Los abogados defensores han explicado al jurado que, ante la duda, debe absolver a los inculpados, y han insistido en que ningún otro indicio les acusa, salvo la declaración anterior de José Ángel, la cual además presenta contradicciones con algunos elementos de la investigación policial.

Para el fiscal, por el contrario, la verdad está en la primera declaración de José Ángel, en la que hizo frente a la Guardia Civil, primero, y luego ante el juez de instrucción.

Según ese relato, que hace suyo el fiscal, José Ángel P. le debía dinero a la víctima debido a la actividad de tráfico de drogas, por lo que ideó un sistema para robarle narcóticos y dinero. De este plan hizo partícipes a los otros inculpados.

Así, secuestraron y sedaron a Langa, para después de robarle, y con ánimo de evitar su venganza, conducirle, encerrado en el capó de un coche, a una zona despejada cercana al barranco del Carraixet, en Bonrepós (Valencia). Allí, en la madrugada del 28 de mayo, le dispararon en la sien y luego quemaron el cadáver.

El fiscal califica los hechos de asesinato, detención ilegal en concurso con robo con violencia y tenencia ilícita de armas. Para el autor material del disparo, en posesión ilegal de un arma, el ministerio público pide una pena de veinticinco años y siete meses de cárcel. Para los otros implicados, el fiscal pide penas de veintitrés años de prisión.

Además, pide indemnizaciones de 75.000? euros para los padres del acusado y de 12.000? para cada uno de sus dos hermanos.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Agosto 2020
L M X J V S D
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD