11-04-2020 / 12:30 h EFE

Calzas, dos pares de guantes, mascarilla, bata, gorro, gafas y pantalla forman el equipo de proteccin individual (los EPI) que algunos sanitarios llevan, al menos, durante cuatro horas seguidas, lo que "da mucho calor y es duro", pero "imprescindible" para cortar la cadena de transmisin del COVID-19.

Mdicos, enfermeros y auxiliares de enfermera con los EPI, toallas en el suelo impregnadas de leja ante las puertas de las habitaciones de los pacientes con coronavirus y silencio es lo primero que llama la atencin cuando se accede a la quinta planta del Hospital San Pedro de Logroo, que ha visitado Efe.

La importancia de adoptar estas medidas para evitar el contagio es algo que resaltan el director gerente del Servicio Riojano de Salud (Seris), Alerto Lafuente, y la supervisora de enfermeras de esta quinta planta, Marisol Montiel, acostumbrados a ponerse y quitarse los EPI y que, a igual que el resto del personal sanitario, tienen "los sentimientos a flor de piel".

Pero lo importante es el trabajo en equipo, insisten ambos a Efe, mientras Montiel reconoce que la situacin ahora de la planta, antes destinada a nefrologa, es de ms "tranquilidad" respecto a los primeros das de la pandemia, en los que la ciudad riojana de Haro fue uno de los focos iniciales de esta crisis sanitaria en Espaa.

"Nos hemos tenido que reinventar y adaptar nuestra forma de trabajo a la situacin y exigencia de la enfermedad en cada momento", segn esta enfermera, pero es "muy estresante y triste para el profesional".

Este tipo de paciente "est muy solo, necesita compaa y le damos la que podemos, pero no toda lo que quisiramos y eso es un poco nuestra angustia", ha asegurado.

Tambin hacen de intermediarios entre los pacientes y sus familiares, sobre todo con los mayores al no manejar las nuevas tecnologas; y, fundamentalmente, cuando un enfermo fallece.

Desde hace unos das, el Hospital San Pedro permite que un nico familiar, protegido con EPI, pueda despedirse del paciente antes de que fallezca, pero "tambin es muy triste, es tremendo, no puede tocarle".

Frente a esos momentos de "dolor y tristeza", recuerda, hay otros de "gran alegra y satisfaccin", como cuando un paciente recibe el alta, "lo que nos da nimo y esperanza para seguir luchando" contra esta enfermedad, que en La Rioja ha causado ya 196 fallecidos y 3.076 casos positivos, de los que 1.624 estn activos.

"Estamos apoyados por toda la sociedad para atender a los pacientes con la mxima calidad", ha explicado Lafuente, quien ha destacado el "sobresfuerzo" del personal sanitario.

Tienen que ponerse los EPI, estar muy atentos para que no haya fallos porque se juegan contagiarse ellos, a sus compaeros o familias; algunos proceden de otras especialidades, viven situaciones duras..., lo que genera tensin emocional.

Por eso, "tenemos los sentimientos a flor de piel. No somos de hielo. Llegan cartas de apoyo y comentarios de pacientes que hacen que lloremos y no pasa nada. Tenemos derecho a llorar cuando la situacin emocional nos desborda", apostilla.

Mucha profesionalidad, humanidad y solidaridad es lo que se respira en las seis de las siete plantas de este hospital donde estn ingresados 380 pacientes con coronavirus, segn los ltimos datos, algunos de los cuales tambin precisan tratamientos aadidos por patologas previas crnicas.

Este hospital de referencia en La Rioja ha pasado de 515 camas a 780 y casi ha triplicado sus iniciales 17 en la UCI, ya que ahora dispone de 45, algunas ubicadas en quirfanos y zonas de reanimacin, y que son ampliables a 54 si fuera necesario, lo que ha permitido acoger, de momento, a un paciente procedente de Soria.

El San Pedro, que "se ha reinventado" buscando la seguridad del paciente y del profesional y la mxima calidad, ha sido uno de los hospitales que ha puesto como ejemplo la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) durante esta pandemia.

La flexibilidad del Sistema Sanitario Pblico de La Rioja, la estructuracin muy rpida del hospital de una forma muy diferente a la anterior al COVID-19, la tasa de hospitalizacin del 33 % y la tasa de calidad ha hecho que la OMS se haya fijado en este centro.

As lo ha defendido Lafuente (Pamplona, 1972), con experiencia en crisis humanitarias, como en Hait y Afganistn, y donde el denominador comn es "el sufrimiento de las personas".

"Se trata de ayudar al mayor nmero de personas con los medios que tienes y eso te obliga a reinventarte", segn este anestesista, quien ha resaltado la solidaridad generada porque "el coronavirus no tiene pasaporte, ni color y, al final, afecta a todo el mundo".

"Toda la planificacin del sistema sanitario riojano -ha dicho- no hubiera servido de nada si detrs no hubiera unos profesionales que han dado un paso adelante", tanto en Atencin Primaria como Especializada. "Sin ellos no hubiera sido posible".

Junto a ello, ha ensalzado su humanidad y cmo la transmiten a los pacientes, que, ante su soledad, "cuidan, escuchan y acompaan".

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo ms tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Mayo 2022
L M X J V S D
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD