23-04-2020 / 13:02 h EFE

El consejero de Economía, Rogelio Velasco, ha estimado que el PIB andaluz se situaría entre el -5 % y el -6,7 % este año si el estado de alarma finalizara el 10 de mayo y ha avanzado que trabajan ya en la recuperación de la economía con un paquete de medidas para afrontar la recuperación de la actividad productiva.

Así lo ha subrayado en los encuentros digitales ‘Conversaciones de contingencia’, organizados por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), en los que se abordan aspectos vinculados a la gestión empresarial y al impacto de la pandemia en las organizaciones, ha informado la Consejería en un comunicado.

Velasco ha explicado que, si la situación económica se normalizara tras ocho semanas de confinamiento, habría dos escenarios: el primero sería que el Valor Añadido Bruto (VAB) -mide el valor total generado por el conjunto de productores de un área– de las actividades que se vieron obligadas a parar por el cierre total de dos semanas se recuperara en la segunda mitad de este año, y, en ese caso, la economía andaluza restaría 6,5 puntos al PIB previsto (que era de +1,5 %), por lo que el índice final podría situarse en el -5 %.

El segundo de los horizontes es que la recuperación de los sectores afectados por el cierre total no llegue durante la segunda mitad del año, y en ese supuesto, la caída podría pronunciarte 8,2 puntos, previéndose, por tanto, un PIB del -6,7 % anual este ejercicio.

En ambas hipótesis se ha considerado que la actividad se normalizará al finalizar el periodo de confinamiento, por lo que estos resultados deben considerarse como de mínimo impacto, ha precisado el consejero, quien ha añadido que cuando se tenga más información sobre cómo va a ser el proceso de desescalada se podrá ir aproximando con mayor precisión los efectos del coronavirus en la economía andaluza.

En la videoconferencia, titulada ‘Los efectos y medidas económicas ante el COVID-19’ , el titular de Economía ha destacado que el objetivo del Ejecutivo autonómico es “minimizar el retraimiento de la actividad tras el periodo de confinamiento y evitar que los efectos adversos acaben causando daños severos en la estructura productiva y social. como es la posible desaparición de un gran número de empresas con la consiguiente pérdida de empleos".

En ese sentido, ha explicado que la incidencia de la crisis del COVID-19 será más significativa en las regiones del sur de Europa por sus características estructurales, y entre las más perjudicadas ha señalado a Andalucía, “por ser una economía abierta, que suma a los efectos contractivos de su demanda doméstica una menor demanda exterior, consecuencia del fuerte descenso del consumo en los principales mercados de sus exportaciones de bienes y servicios”.

Por ello, ha puesto el acento en la recuperación, que “va a depender, en gran medida, de las acciones que se adopten ahora y a más corto y medio plazo, a nivel regional, estatal y europeo”.

“Es necesario actuar ahora para no provocar un daño estructural más severo y persistente, con mayores costes a largo plazo”, ha sotenido Velasco, quien ha indicado que solo de este modo se lograría que la evolución del PIB en los próximos trimestres se aproxime al "deseable perfil de V".

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Diciembre 2022
L M X J V S D
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD