29-04-2020 / 20:21 h EFE

Los comerciantes del barrio barcelonés de Sant Antoni se preparan para la reapertura de su actividad entre el temor y la incertidumbre que ha provocado la pandemia: unos -restauradores, la mayoría- temen que la reducción del aforo acabe con su negocio y otros -la minoría- están a la espera de lo que pase el día 11.

El plan de desescalada anunciado ayer por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, contempla medidas como la progresiva reapertura de las actividades de ocio en locales con aforo reducido al 30 % a partir del 11 de mayo, una fecha que los comerciantes ven con esperanza, miedo e incertidumbre.

Agustina regenta los bares La Sucursal y Rekons y explica a Efe que están adaptándolos para que todos sus productos sean para llevar y que están poniendo marcas en el suelo para que los clientes respeten la distancia de seguridad.

Reducir su aforo al 30 %, apunta, sería dejar el local con capacidad para tres o cuatro personas: "Tenemos que inventar algo nuevo porque si no tendremos que cerrar".

En estos días previos a la apertura, los comerciantes se afanan en la puesta a punto de sus locales, y el trasiego de clientes ha dejado paso al trasiego de la lejía, las mamparas y los geles desinfectantes.

Agustina, como ya ha expresado el Gremio de Restauradores de Barcelona, cree que habría que replantearse el modelo de terrazas en la ciudad para poder ocupar más espacio en la calle, ya que, según explica, con la última reforma ya se vieron obligados a quitar varias mesas.

"Ahora es que no sé de qué vamos a vivir los restaurantes", se lamenta Agustina.

Munther Al Zawahreh, del local Perejil, es igual de pesimista que Agustina, y augura que hasta final de año no se recuperará la actividad "porque no hay turistas".

Por ahora, este restaurante de shawarma subsiste gracias a los envíos a domicilio y Munther no sabe si el día 11, cuando está previsto que reabran, acudirá gente a su local: "depende de si tienen miedo o no".

Desde otra perspectiva lo ven otros comercios, casi minoría en Sant Antoni, que no se dedican a la restauración.

Osvaldo regenta la tienda Video Game en la calle Compte d'Urgell y cree que se van a ver más afectados sus clientes que él con las medidas de distanciamiento para la reapertura.

"No creo que me afecte mucho, el que más va a estar afectado va a ser el cliente que probablemente tenga que esperar fuera. Cuando entren va a ser como antes... yo no les voy a decir que tienen dos minutos para entrar pero hay gente que entra con esa mentalidad", afirma.

Él ha instalado mamparas de seguridad en su negocio pero no cree que su tienda se vea tan afectada por la pandemia como otros comercios de la zona, en los que el contacto es mucho más estrecho que en su comercio de videojuegos.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Junio 2022
L M X J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30      
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD