11-05-2020 / 17:50 h EFE

La apertura de establecimientos hoteleros ha sido mínima en el arranque de la fase uno de la desescalada en Cantabria, donde la gran mayoría de los alojamientos ha optado por esperar a la siguiente fase o incluso a la "nueva normalidad" para recuperar su actividad.

Muy pocos son los hoteles y alojamientos rurales que han abierto sus puertas en la región, según un muestreo de la Consejería de Turismo, que advierte no obstante de que un buen número de establecimientos de la región no ha contestado al sondeo.

En Cantabria hay más de 2.200 alojamientos turísticos y a primera hora de esta tarde habían confirmado a Turismo que estaban abiertos apenas una veintena, la mayoría apartamentos y alojamientos rurales, según el listado que ha consultado Efe.

A estos establecimientos hay que sumar los 36 que estaban "de guardia" en la región para alojar a los trabajadores de los servicios esenciales.

En Santander ha confirmado su apertura este lunes solo un hotel, el Gran Hotel Victoria, el único junto al Hotel San Juan de Maliaño del arco de la bahía.

La mayor parte se concentra en la zona del Asón y en la costa central y también han reabierto algunos establecimientos en la costa oriental, dos de ellos en Castro y tres en Isla y Arnuero.

Otros de los que han contestado al muestreo de Turismo dicen que abrirán a partir del 25 de mayo y el resto deja el regreso para más adelante, para junio o incluso julio.

Según el presidente de la Asociación de Turismo Rural, Jesús Blanco, "prácticamente ningún establecimiento" ha reabierto en este primer día de la fase uno porque para recibir a los clientes primero hay que implantar una serie de medidas sanitarias de seguridad que se han publicado ayer, domingo.

Blanco ha señalado a Efe que adaptarse a la normativa les va a llevar un tiempo y ademas muchos establecimientos optarán por esperar a finales de junio o julio, cuando ya se permita la movilidad entre comunidades y puedan recibir viajeros de otras regiones, ha explicado.

Cree que en los próximos días reabrirán, sobre todo, casas rurales o apartamentos independientes del interior de la región, como las zonas altas de los valles pasiegos o Liébana, para alojar a grupos de amigos o familias de Cantabria.

Son, a su juicio, los alojamientos que pueden tener más éxito en la desescalada porque los huéspedes no están en contacto con otros clientes, y esas zonas les ofrecen naturaleza, espacios abiertos y aire puro tras dos meses de confinamiento.

También los cámping de Cantabria dedicarán estos primeros días de la fase uno a ultimar las medidas sanitarias para que trabajadores y clientes estén seguros y a adaptar sus espacios a la normativa.

El presidente de la asociación que los agrupa, Eneko Valle, no tenía aún datos hoy de los cámping que han reabierto, aunque cree que la decisión de volver a la actividad o no dependerá mucho de la procedencia de su clientela habitual, si es mayoritariamente de otras comunidades o recibe campistas de la propia comunidad en una proporción suficiente como para decidirse a abrir.

En su establecimiento, el camping de Somo, esperan reanudar la actividad a partir del día 25, cuando arranque la fase dos pero lo tiene ya todo preparado y no tendría problemas si estos días llegara una familia de Cantabria dispuesta a alojarse, apunta.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Agosto 2022
L M X J V S D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD