28-08-2020 / 11:01 h EFE

La documentalista Paula Palacios ha dado voz a quienes se juegan la vida para salir de su país y a quienes reposan en el fondo del Mediterráneo y oficialmente constan como desaparecidos, por el azar de haber nacido en una u otra orilla, en el documental "Cartas mojadas", producido por Isabel Coixet.

No es la primera vez que Palacios aborda el fenómeno de la inmigración, pero en este largometraje quería englobar "lo que ocurre al salir de su país, por qué huyen, cómo huyen en el mar y qué les ocurre al llegar a Europa".

"Si entendemos de dónde salen y por lo que pasan, hay cosas que no permitiríamos. En la película se les ve en París durmiendo en las calles bajo la lluvia, y cómo los desaloja la Policía con violencia", ha resaltado en una entrevista con Efe Palacios, que presenta este viernes "Cartas mojadas" en la sección oficial de documentales del Festival de Málaga.

Isabel Coixet se incorporó avanzado el proyecto porque Palacios no quería "que fuera un documental más sobre inmigración" y necesitaba "que una cineasta también lo avalara", y cree que es "una película, más allá de su militancia o del tema que trata".

El título es una metáfora que alude a la petición que hizo en un cortometraje anterior a una madre internada en un centro de refugiados de Berlín para que escribiera un carta, que decidió dirigir a su hijo muerto, y la voz en off llega "desde el fondo del mar y es la de los llamados desaparecidos, que son los muertos del Mediterráneo".

También hay naipes mojados, en referencia a que "los blancos occidentales creemos que hemos ganado algo cuando en realidad el azar ha hecho que uno nazca aquí y otro en Sudán o Somalia".

Al rodar en el buque Open Arms le "impresionó" que hubiera "tantos bebés a bordo", lo que le hacía plantearse "qué culpa tiene un bebé que nace en un país en conflicto de todo lo que le hacemos vivir, sufrir torturas en Libia, subirse a una patera y, al llegar a Europa, el desprecio con el que les tratamos".

Palacios logra narrar una situación tan dura con gran belleza visual, porque cree que de lo contrario "no se aguantaría", y de ahí también la petición a Coixet para que "amadrinara" el documental, en un intento de que "cuánto más cuento fuera la película, más se acercaría a la realidad".

Pero no solo ha rodado a bordo del Open Arms o en las calles de París, sino también en una embarcación de los guardacostas libios, "después de ocho meses de mucho trabajo y de muchas conversaciones".

"No sé cómo los convencí, pero así se muestra que hacen su trabajo en precario, sin medios, en un barco militar muy viejo, no preparado para el rescate, y con armas a bordo", señala la cineasta.

Uno de los protagonistas del documental es Gerard Canals, coordinador de Operaciones de Open Arms, que asegura a Efe que la situación ahora "es mucho peor", porque años atrás tenían "la colaboración de las autoridades italianas".

"Ahora las autoridades siguen teniendo información de lo que pasa allí en medio, pero no la traspasan a los barcos de salvamento, nos han estado amenazando y han conseguido que la flota de barcos disminuya enormemente", lamenta Canals.

Además, se está "financiando a los guardacostas libios, y esta gente está actuando más rápido y de forma más agresiva, con las personas que se lanzan al mar y con nosotros".

A todo ello se suma la pandemia de coronavirus, "que va a empeorar la situación, porque lo utilizarán como excusa para impedirnos el acceso al puerto", según Canals.

"Espero que dentro de unos años se nos juzgue por cómo hemos actuado. Hay una parte de la sociedad que puede estar orgullosa de lo que ha hecho, pero otra parte tendrá que hacer autocrítica, porque lo que se está dejando que pase no tiene nombre".

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Octubre 2021
L M X J V S D
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD