05-10-2020 / 15:20 h EFE

La pandemia de la COVID-19 ha significado para muchos bolivianos aprender a "reinventarse" y estar dispuestos a trabajar "de lo que sea"en un pas que encara las elecciones con una crisis econmica sin precedentes.

La necesidad, las obligaciones personales y familiares, y el desempleo que padecen desde hace meses marcan a muchos bolivianos ms que los comicios generales del 18 de octubre.

Antes de la pandemia, Alexandra Encinas trabajaba limpiando la casa de una anciana por lo que perciba un sueldo mensual de unos 120 dlares, algo que le ayudaba a cubrir sus gastos y los de sus cuatro hijos, pero en marzo la despidieron porque su "jefa" contrajo COVID-19.

Alexandra relata a Efe que intent conseguir otro trabajo limpiando o cocinando en otras casas, pero la mayora la rechazaba porque deba trabajar acompaada de sus dos hijos ms pequeos de 3 y 1 ao. No tena con quin dejarlos.

Ante el constante rechazo, la joven de 26 aos decidi vender comida en una zona popular de La Paz, pero la idea no result ser tan buena porque haban pocos comensales y opt madrugar todos los das para vender refresco de linaza a los pocos transentes, con lo que "sobrevivi" unos cuatro meses haciendo "frescos".

Ahora hace gelatinas, las pone en una canasta y deambula por las calles cargada de su hijo, tomando la mano del otro pequeo y en la otra agarrando sus gelatinas. Por da gana menos de 10 dlares, que apenas le alcanzan para una comida para sus hijos y an sigue en busca de cualquier otro trabajo para salir de este mal momento econmico.

"De lo que sea, de lavar ropa, ir a limpiar casas, de lo que se presente, la cosa es ganar dinero", confiesa.

La economa boliviana cay el 7,9 % de enero a julio de este ao y el desempleo subi al 11,8 %, segn el Instituto Nacional de Estadstica del pas, que atribuye estos datos a la cuarentena que desde finales de marzo a agosto estuvo vigente en Bolivia.

El pas, que cerr el ao pasado con desempleo del 4,8 % y que durante los ltimos aos de vanagloriaba de liderar el crecimiento econmico y la lucha contra la pobreza en Sudamrica, prev ahora cerrar el ao con una recesin del 6,2 %.

LA VENTA DE BARBIJOS

Francisca, que prefiri no dar su apellido, explica a Efe que antes de la pandemia se dedicaba a vender ropa, pero en la cuarentena este rubro ya no era tan "solvente", por lo que decidi invertir su dinero para comprar elementos de bioseguridad como barbijos, alcohol en gel o envases para desinfectantes.

La mujer, que tiene a su cargo dos hijas, no par ni un da y decidi reinventar su negocio. En medio de las restricciones para evitar contagios de COVID-19, sali a las calles para vender sus productos en una especie de carro con ruedas que le facilita el caminar por los barrios de la ciudad.

"Antes me daba vergenza vender, yo que voy a salir a la calle, imposible, pero por mis hijas me he dado a la lucha, he dejado todo el miedo y ya me he tenido que enfrentar a todo", confiesa la vendedora.

Si bien asegura que no le afect sobremanera la pandemia ni el cambio de rubro, en estos ltimos meses ha tenido mucha "competencia", porque han ido apareciendo en las calles ms personas que venden los mismos productos, muchos porque no encuentran trabajo.

UNA VALLA LLENA DE OPORTUNIDADES

En el centro paceo, cerca de una construccin que tiene el permetro cubierto de vallas metlicas, se ha creado un lugar de encuentro muy concurrido por decenas de desempleados en busca de una oportunidad laboral.

En esas viejas vallas estn pegados avisos y requerimientos de personal: desde pasteleros, ayudantes de cocina, personal de seguridad o nieras, a publicistas, albailes o abogados. Los interesados sacan fotos de los avisos, algunos anotan en un papel y otros van directamente a la oficina de Rodrigo Antezana, el dueo de este "emprendimiento", para que les pueda dar todos los datos sobre algn empleo, pagando cinco bolivianos, menos de un dlar.

Hacen fila en la puerta de su pequea oficina, muchos son jvenes sin experiencia en busca de ser contratados, pero tambin hay de la tercera edad que buscan un trabajo, sea lo que sea.

Antezana recibe al da al menos un centenar de personas que busca trabajo y orgulloso seala que diariamente puede "reinsertar" a por lo menos una veintena. En esta pandemia muchas personas le buscaron desesperadas por conseguir empleo, porque incluso algunos fueron desalojados de sus casas y vivan en la calle, relata a Efe.

El joven, de 22 aos, tambin encontr una fuente de trabajo realizando este servicio, que le ayuda a pagar sus estudios en la universidad y el alquiler donde vive con sus abuelos.

Segn el presidente de la Confederacin de Micro y Pequeas Empresas (Conamype), Nstor Conde, al menos 120.000 empresas formales e informales se han cerrado en el pas durante la cuarentena y alrededor de 360.000 personas han perdido sus empleos.

Muchas empresas han tenido que cambiar de rubro y dedicarse a confeccionar trajes de bioseguridad, o han vendido sus maquinarias para subsistir, en sectores tan golpeados que deben "comenzar de cero".

El Gobierno interino de Jeanine ez dispuso varios fondos econmicos por unos 2.228 millones de dlares para preservar unos tres millones de empleos y generar otros, pero no ha sido suficiente para amortiguar el impacto: las elecciones generales en Bolivia llegan en un contexto social en el que ya pesa ms la crisis econmica que el nuevo coronavirus.

 
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