02-12-2020 / 13:13 h EFE

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a tres años y seis meses de cárcel a un preso que intentó introducir droga dentro de su cuerpo en la prisión de Sevilla-I después de mantener un vis a vis, unos hechos por los que la Fiscalía llegó a pedir una pena de nueve años.

En una sentencia dictada el 17 y facilitada por la oficina de comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la Sección Primera de la Audiencia Sevilla impone a F.J.F.P. tres años y medio de prisión y el pago de una multa de 900 euros por un delito contra la salud pública.

El tribunal le aplica la agravante de reincidencia, ya que en enero de 2015 fue condenado en firme a nueve años y un día por un delito contra la salud pública, y la atenuante analógica de drogadicción, pues considera que es consumidor habitual de sustancias estupefacientes como la cocaína, lo que "condiciona, sin anularlas, sus facultades volitivas".

La Sala considera probado que el 17 de julio de 2018, aprovechando una comunicación vis a vis, el acusado introdujo dentro de su cuerpo quince bellotas valoradas en un total de 874 euros, trece de ellas con resina de cannabis y las otras dos con sendas dosis de cocaína.

Esas cápsulas, que habían sido dejadas en la dependencia donde se efectuaba la comunicación, estaban destinadas a su venta a terceras personas en el interior del centro penitenciario y le fueron intervenidas por los funcionarios, que sospecharon de su actitud y vieron cómo entraba en el aseo del patio de un módulo.

La Fiscalía solicitó nueve años de cárcel al considerar que concurría el subtipo agravado del delito de haberse cometido en una prisión, pero la Sección Primera rechaza el argumento y cita varias sentencias del Tribunal Supremo que indican como bases de la agravación que en las cárceles hay "determinados colectivos de personas" para cuyos integrantes es "especialmente dañino y perturbador" acceder a la droga.

Son "grupos de personas extremadamente sensibles, que constituyen mercados atractivos para los traficantes o vendedores de drogas al por menor que pueden afectar no sólo a su salud, sino indirectamente al funcionamiento" de la propia prisión "o a la frustración del cumplimiento de los fines propios de esos centros", añade el Supremo.

En este sentido, la Sección Primera argumenta que "la eficaz y continuada" actuación de los funcionarios convirtió en "casi improbable" que las sustancias llegaran "al destino previsto" gracias al "protocolo de control que se estaba siguiendo y la dificultad de expulsar las bellotas salvo en sitios muy determinados y, por tanto, fáciles de controlar".

La defensa solicitó de forma subsidiaria que se aplicara la atenuante de haber actuado por miedo insuperable, pero la Sala considera que no se ha acreditado ningún hecho que sustente esa circunstancia y que no basta "la simple manifestación" del preso.

"Ello sería dar carta de naturaleza a la posibilidad" de "tener un trato más benigno" en caso de cometer delitos graves "con la perspectiva de ser descubierto", alega el tribunal.

 
Noticias relacionadas

    No se ha podido acceder al contenido, vuelve a intentarlo más tarde.
PUBLICIDAD
<< >> Agosto 2022
L M X J V S D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          
Búsqueda por días
Introduce la fecha
PUBLICIDAD